Uniformes molones

Esencial el diseño del packaging, ya lo hemos comentado alguna vez, pero ¿y el diseño del uniforme de vuestros empleados

Hoy nos vamos a detener en la importancia que tiene entrar a un local, ya sea de ropa, de venta de cartuchos de tinta, una peluquería o un restaurante, y ver a todos los empleados con un uniforme elegante y original.

Lo cierto es que, dependerá mucho si la empresa o negocio son de carácter más jovial o de ideas más serias, pero la elegancia y la diversión, pueden ir de la mano.

Por eso hoy te proponemos que les bastantes vueltas a qué elegir para los uniformes de tu negocio:

  • ¿Qué tipo de tejido es el adecuado? Sobre todo si se van a ensuciar, o tienen que tocar otros productos y puedan ensuciar el uniforme.
  • ¿Qué partes va a tener el uniforme? Camiseta personalizada solo, o también pantalón, delantal o gorro ¿qué necesitan?
  • ¿Qué aire le quieres dar al uniforme? Sencillo, creativo, con frases diferentes y motivadoras, graciosas, ¿incluso mensajes para los clientes?

Si ya tienes las respuestas a todos estas preguntas, es el momento de buscar la empresa que te lo imprima y te lo haga perfecto. ¡A por ello!

Crear un buen email marketing

A menudo, a los creativos también les encargan hace email marketing, es decir, diseñar campañas que entren por los ojos, que impacten y que la gente quiera saber más de ellas. Es algo así como diseñar una camiseta de la marca pero en formato email que llega a miles de personas y que debe rebotar en miles de visitas en la página web o tienda online. 

Y claro, como creativo, puedes saber cómo poner la información para que conecte y sirva. Pero también ahí se cometen errores. ¿Quieres saber cuáles? 

1. No revisar los textos. Sí, eres creativo, y se supone que tú solo tienes que copiar, pegar y diseñar. Pero cuando hay faltas de ortografía en el texto todo tu diseño se irá al traste. Así que, si ves muchas, avisa. 

2. Recargar demasiado el diseño. A veces se quieren meter muchas cosas en el email marketing, lo cual es contraproducente porque la gente se agobiará o no llegará ni a pasar de un cuarto del email. Recuerda: menos es más. 

3. Cuidado con el peso. Porque las imágenes pesan, y el diseño en su conjunto más. ¿Y qué ocurre? Pues que puede ir derechito a la carpeta spam. Y nadie quiere eso.

Si tienes que hacer email marketing, has de pensar en un diseño con texto e imágenes, ya que de esa manera lograrás que el efecto visual sea mucho mejor. 

Los errores de diseño web con los que dirás bye bye clientes

Pues sí, desgraciadamente somos humanos y, como tales, nos equivocamos. A la hora de hacer un trabajo de diseño, sea cual sea, desde diseñar una camiseta, una página web o un logotipo, podemos equivocarnos. El problema es que eso puede implicar perder al cliente. 

En el caso de una página web, el diseño de esta ha de estar pensado al milímitro porque no solo repercute en los visitantes, también para Google y para que nos suba a buenos puestos donde se sea visible. Y, a veces, sobre todo a los más novatos, se le ocurren cosas que no deberían. Por ejemplo: 

1. Usar imágenes pixeladas. Siempre han de ser imágenes y fotos de alta calidad (pero en formato web para que pesen menos). 

2. Usar una tipografía que no se lea. Opta por las normales. Las florituras están bien, pero no todos los navegadores tienen todas las fuentes del mundo, ni la gente las puede leer tan fácilmente. 

3. Usar imágenes genéricas. Es algo habitual, pero en los negocios, siempre es mejor personalizar con las propias fotos. Y ojo, que si no eres fotógrafo, tú harás lo que puedas con las que te dan. 

4. Carga lenta de la página. Es una muerte segura porque al final el cliente se cansa, pero también los usuarios. 

5. Falta de diseño responsive. Cada vez son más los que buscan en dispositivos móviles, así que necesitas tener un diseño web que de verdad se vea en tablets y móviles. 

Plataformas donde publicar tu portafolio

Eres diseñador, seguro que tienes un montón de diseños, ilustraciones o incluso fotos de lo que has hecho para tus clientes. Es posible que seas un crack en el diseño de camisetas, que bordes los logotipos, o que hagas una publicidad increíble. Y todo ello lo tendrás en tu página web. 

Pero no tienes visitas, o son mínimas…

Cuando eso pasa, lo que necesitas es llevar tu portafolio a otros lugares, y por eso te vamos a dar algunas plataformas donde hacerlo para que tu arte no se quede solo en tu web, sino que vuelve por todo Internet. 

1. DevianArt. Es una de las plataformas más antiguas de Internet y se especializó sobre todo en ilustradores, pero en realidad hay de todo. Si te gusta ilustrar, hacer portadas, retratos, etc. es un buen lugar donde exhibir tu arte. 

2. Behance. Ahora mismo es la mejor para mostrar trabajos que hayas realizado así como entablar relaciones y conseguir clientes. 

3. Adobe Portfolio. Esta tiene el problema es que necesitas una cuenta de Adobe para poder crear el portafolio. Además, es relativamente nueva, pero no está de más colgar algunos diseños ahí porque puedes llamar la atención de gente profesional que necesite tus servicios. 

4. Dribbble. Esta es complicada para entrar, porque te tiene que invitar alguien que esté dentro. Pero si lo consigues, verás que al ser más «limitada», los clientes y el hecho de exhibir ahí te dará más prestigio. 

Un buen diseño creativo necesita de fuentes de imágenes

Cuando tienes que personalizar camisetas, un banner o cualquier otra cosa, es posible que seas un crack en lo que a dibujo e ilustración, pero eso no quiere decir que en todos los trabajos tengas que hacer algo único, sobre todo si el trabajo no está bien pagado o quieren algo de hoy para ayer. 

Por eso, tener a mano unas fuentes de imágenes no es una mala idea. De hecho, pueden ayudarte con ideas o simplemente a hacer tu trabajo mucho más fácil. Eso sí, siempre y cuando se cumpla con la normativa que esos bancos de imágenes tengan. 

En general, los más conocidos y utilizados son: 

1. Freepik. Es un banco de imágenes que destaca por los recursos que tiene. Suele tener más recursos gráficos que fotografías (y estas no son muy buenas) pero te van a servir mucho para esos diseños creativos que tengas que hacer, especialmente si son logos, banners, etc. 

2. Shutterstock. De pago, aunque también tienes una parte con algunas gratuitas. 

3. Pixabay. En cuanto a fotografías gratuitas, esta es una de las mejores, y según el trabajo que tengas, pueden servirte o no.

Hay muchas más, pero para empezar, esas deberían estar grabadas en el navegador de tu ordenador. 

Los pasos para crear tipografías digitales

Seguro que, como buen diseñador, has creado camisetas personalizadas chulísimas. Has hecho logos increíbles y has conseguido la mejor campaña para ese cliente. Pero siempre te ha quedado la espinita de que, si hubieras tenido una tipografía más acorde, el trabajo lo hubieras bordado. 

Y ahora que tienes tiempo, has decidido crear tus propias tipografías. ¡Bien hecho! Pero, ¿cómo crear tipografías? Tranquilo, que te damos los pasos. 

1. Crea la tipografía en papel. Como la vas a inventar tú, primero de todo hay que hacerla en papel para después llevarla al ordenador. Así que aquí podrás dar rienda suelta a tu imaginación. Pero recuerda que debes hacer letras, números, letras con acento, etc. 

2. Hazte con un programa como el Adobe Illustrator (que dicen que se descarga gratis). Otros es el Photoshop o el Font Forge. ¿Para qué? Pues para digitalizar la imagen de tu tipografía y trabajar con ella. 

3. Una vez tengas tus letras en el programa, es hora de ponerte manos a la obra. Y lo que debes hacer es, con la pluma, repasar toda la tipografía. Para ello, haz clic en los estremos de cada letra y se irán formando las líneas. También has de tener cuidado con círculos o formas determinadas. 

4. Ahora ve a Calligraphr.com y tendrás una plantilla de tipografía gratis. La abres en Adobe Illustrator y vas colocando cada letra en la casilla que toca. 

5. Guardas en PDF y, en la web anterior, lo subes y le das a generar fuente, y luego a descargar fuente. ¡Y ya la tienes!

Cómo armar un portafolio de tu trabajo

Como diseñador creativo que eres, seguro que tienes montones de proyectos hechos, o por hacer (no decimos ya cobrados o no). Y todo es un caos. De tal forma que cuando un cliente se interesa por ti, puedes tener problemas para enseñarle ejemplos. Incluso que ocurra que nada más terminar la reunión o mandar el email, te acuerdes de ese diseño especial que te quedó genial. Y no es cuestión de mandar otro correo para que vea que eres despistado. 

¿Qué hacer a cambio? Tener preparado un portafolio. 

El portafolio es un documento que se utiliza para dar a conocer quién eres, qué has hecho y qué puedes hacer por el cliente. Dentro se incluyen los mejores diseños que hayas realizado, una media de entre 7 y 10, a poder ser diferentes entre sí, para demostrar que eres versátil y que no haces siempre lo mismo. 

Ahora bien, ¿cómo hacerlo? 

1. Busca los diseños que tienes y escoge los mejores. Es importante esto y que no te preocupe que sean 12, o 5. Tienes que escoger los que de verdad expresan lo que puedes hacer. 

2. Ordénalos por fechas, por complejidad, por mejora, etc. 

3. Ahora toca construir el portafolio. Primero, habla de ti y de lo que eres capaz. Y luego, pon los ejemplos, explicando un poco el proceso y las técnicas que se usaron. Finalmente, pon lo que puedes hacer por el cliente y tus tarifas. Así, cuando alguien se interese por tu trabajo, podrás mandarlo todo en un documento. ¡Y recuerda actualizarlo a menudo si tienes avances!

3 consejos para que tus clientes se queden siempre contigo

Hoy día, tener clientes es una suerte. Y si ya te mantienen durante varios años, la cosa es para darse con un canto en los dientes. Porque lo normal es que los clientes no duren más de 6 meses o un año antes de pasarse a otra persona. 

Por eso, si quieres fidelizarlos y que se queden contigo mucho tiempo, te vamos a dar 3 consejos para conseguirlo (al margen de que tus diseños sean buenos, que hagas buenos logos, o que seas de los mejores). 

1. Establece una relación

No hablamos de que te vayas a liar con el cliente. Pero sí necesitas empatizar con él y estar pendiente de lo que necesita. Si el cliente ve que pasas de él, se sentirá cada vez menos atendido, aunque sea su sensación, y eso provocará que acabe buscando la atención de otro. 

Entonces, busca preguntar, animarte a escribirle para ver cómo le va todo, implícate con su empresa y en los resultados que tu trabajo ha conseguido. 

2. Muestra agradecimiento… ¡y ayuda a promocionar!

Has hecho un trabajo increíble. Bien por ti. Es posible que el cliente esté muy contento. Pero tú también debes estarlo porque esa persona te diera la oportunidad. ¿Se lo has agradecido? Pues ahora toca promocionar, no solo tu trabajo, también el del cliente. 

3. No te quedes en los laureles

Esto es sencillo: ¡sigue innovando! Y para ello, tienes que estar al tanto de las últimas tendencias, lo que va a venir, etc. ¡Y adelantarte para ser de los primeros y el mejor!

Trucos de fotografía que mejorarán tus diseños

Hay ocasiones en las que los clientes quieren utilizar sus propias fotografías en tu diseño creativo, y tienes que jugar con algo que, quizá, no sea lo más adecuado. Al margen de hablar con el cliente y tratar de hacer tú mismo las fotos, para buscar la mejor iluminación y composición, también hay algunos trucos que pueden ayudarte a crear diseños y que obtengan un buen resultado. 

  1. Haz la foto con bajos y altos. Es decir, busca hacer una foto con contraste alto y otra con contraste bajo. De esa manera, vas a conseguir ver cuál es la mejor, e incluso puedes acabar combinándolas las dos y buscando las luces y sombras adecuadas. 
  2. Compón con el color. Los colores pueden ayudar a focalizar la atención en varias partes de la fotografía, y a hacer incluso que la persona que lo vea tenga diferentes sensaciones en la misma foto. Y lo mismo ocurriría con el diseño de camisetas, logos, etc.

El diseño final, no solo implica hacer una foto y usarla, sino que después hay que trabajar con ella para unificarla con el diseño que se busca, no solo en forma, sino también en colores junto con el texto que pueda llevarse.

Así se crearon las etiquetas adhesivas

Si eres un creativo de pura cepa, seguro que te gusta conocer un poco la historia de todo en lo que puedes trabajar, ya sea en el diseño de camisetas, en logos, y, en este caso, en las etiquetas adhesivas. 

Y es que, estas surgieron hace bastante tiempo. Concretamente en el 3000a.C. ¡Sí, tan lejos! Pero se tiene constancia de que, en esa época, había soportes adhesivos porque los comerciantes, para anunciar sus puestos y lo que tenían, usaban papiros que pegaban con cola animal. 

Claro que, si buscas algo más parecido a lo que tenemos ahora, entonces has de irte concretamente al 1930, año en que R.Stanton Avery inventó la conocida etiqueta adhesiva, una etiqueta que era sensible a la presión y que no había que humedecerla para que pegara. Y por supuesto, fue todo un boom. 

De hecho, no solo están las etiquetas adhesivas, sino también las pegatinas, que seguramente siguieron un patrón muy parecido, sino igual que las otras.

Así que ahora ya sabes algo más sobre ellas, y es un formato que también puedes presentar a tus clientes para conseguir dar a conocer tu arte en otro producto. Que nunca se sabe con cuál te puedes hacer famoso.